documentación Técnica

Documentación técnica

Térmico

Un mínimo de 5 años después de su fecha de fabricación almacenado con su embalaje original, en un lugar oscuro, con una humedad relativa del 50% ± 10% y a una temperatura inferior a 25ºC.

Con el objetivo de garantizar la durabilidad del papel térmico, se recomienda que los papeles Termax no se expongan durante largos periodos a ciertos productos químicos tales como:

  • disolventes orgánicos y derivados del petróleo (alcohol, acetonas, ésteres, éteres, tolueno, benceno, gasolina, etc.)
  • productos de limpieza
  • plastificantes (celofán, PVC, etc.)
  • papeles estucados
  • papel autocopiativo
  • amoniaco
  • aceites

Una vez que el papel térmico ha desarrollado la imagen en una impresora térmica, la imagen permanece legible durante un mínimo de 5 años, siempre que los documentos se hayan almacenado correctamente con materiales compatibles y en almacenes con una humedad relativa del  50% ± 10 y a una temperatura inferior a 25ºC.

Se recomienda que los papeles Termax no se expongan durante largos periodos a ciertos produtos químicos para garantizar la estabilidad de la imagen, tales como:

  • disolventes orgánicos y derivados del petróleo (alcohol, acetonas, ésteres, éteres, tolueno, benceno, gasolina, etc.)
  • productos de limpieza
  • plastificantes (celofán, PVC, etc.)
  • papeles estucados
  • papel autocopiativo
  • amoniaco
  • aceites

La impresión térmica directa tiene, sin duda alguna, importantes ventajas que resumimos a continuación:

  • Es rápida, compacta y de funcionamiento silencioso.
  • Es fiable: la impresión es nítida y clara con una resolución óptima que permite leer la imagen perfectamente mediante lectores de códigos de barras.
  • Es ecológica y económica: no se utiliza tóner, cintas u otros consumibles. Requiere de poca energía para su funcionamiento y tiene un bajo coste de mantenimiento.

La impresión térmica directa es un sistema de impresión con las siguientes propiedades:

  • alta eficacia
  • bajo coste de mantenimiento
  • manejo sencillo de las impresoras
  • no utiliza consumibles
  • seguro (sin huella de impresión)
  • impresoras silenciosas
  • impresoras pequeñas
  • alta resolución de la imagen
  • gran rapidez
  • alta fiabilidad

Ambas tecnologías utilizan un cabezal de impresión que por medio de calor forma una imagen sobre el papel.

La diferencia principal estriba en que la impresión térmica directa se basa en una reacción química de los componentes del papel, que reaccionan con el calor del cabezal produciendo la imagen.

En el caso de la impresión por transferencia térmica, la tinta está en una cinta de poliéster (ribbon) que se pone en contacto con el papel. La tinta es de base cera o resina dependiendo de la durabilidad que requiera la impresión. Al calentarse el cabezal la tinta se funde y al contacto con el papel frío se transfiere la imagen.

Debido a que la impresión térmica directa no requiere tinta, tóner o cinta transmisora (ribbon), las impresoras son más económicas y fáciles de operar que las de transferencia térmica, inyección de tinta, láser o matricial.

  • Mejor manejo: las impresoras térmicas directas y las de transferencia térmica imprimen a una velocidad similar. Sin embargo,  las impresoras de transferencia térmica requieren de más atenciones y más tiempo de manejo. Estas impresoras necesitan una cinta de poliéster que contenga la tinta. Esta parte representa un consumible adicional que se tiene que cambiar cada vez que se gasta y el proceso de cambio es laborioso. Además se tiene que vigilar que la cinta corra correctamente, ya que con frecuencia puede arrugarse.
  • Mejor legibilidad de la imagen: las impresoras térmicas directas imprimen imágenes nítidas y claras, con una resolución que permite leer la imagen perfectamente mediante un escáner. Así, la lectura de códigos de barra está garantizada. Mientras que mediante transferencia térmica, la cinta de poliéster puede estar desalineada o arrugarse provocando que los códigos de barra no puedan leerse. Además, en climas cálidos la imagen se puede manchar al frotarla, con las mismas consecuencias.
  • Más eficiente: No se requieren más consumibles que el papel o las etiquetas. En cambio, para las impresoras de transferencia térmica  se requiere además del papel, una cinta que sea compatible con la impresora y los materiales a imprimir, con la mayor complejidad de inventario que esto representa. La tecnología térmica directa és más simple y eficiente.
  • Mayor seguridad: en la impresión de transferencia térmica, el negativo de los datos impresos queda reflejado en el trozo de cinta utilizada. Estos datos podrían utilizarse para fines fraudulentos. Por este motivo, con el fin de garantizar la privacidad de los pacientes, para temas médicos se usa la impresión térmica directa.

El papel Termax P-55 S está homologado por los siguientes fabricantes de impresoras:

  • IBM
  • Axiohm